miércoles, 22 de febrero de 2012

Me repugna

Me repugna la forma en la que llego a ser tan sumamente imbécil. Lo celosa que puedo llegar a ser, por sentirme desplazada, mejor dicho, sustituida. Y tengo miedo, tengo miedo de que las aguas no vuelvan a su cauce. Tengo mucho miedo. Miedo a perder a quien más quieres. Miedo de que si pasa eso, te pierdas tú misma. Tengo miedo de dejar de ser yo. Tengo miedo de tener miedo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Últimamente...

Me he dado cuenta, de que las personas camuflan lo que sienten.
Regalan sonrisas y marcas de miradas. Seleccionan los momentos con una simple fecha.
Dejan las historias sin final. Olvidan lo que sienten antes de que les de tiempo a saberlo.
Ahora se dice "te quiero" como quien dice "hola". Los besos se regalan, y los momentos acalorados en cualquier parque a cualquier hora son rutina.
Si eso les llena, vale. Pero a mí, personalmente, no.
Porque cuando digo "te quiero" es porque realmente lo siento, sin contratos, sin papeles, sin intereses y con todas las consecuencias que conlleva hacerlo.

Las lágrimas

He aprendido algo sobre las lágrimas.
Cuando lloras porque te has caído y te has hecho tal herida que no puedes disimular, esas lágrimas tienen el flujo de que te ayuden, de que tengas atención. Como los niños pequeños que siempre llevamos dentro.
Están las lágrimas de sufrimiento, sí, esas que cuando te va todo mal y te hartas te salen solas sin que tú hayas pensado en llorar, sino que simplemente necesitas hacerlo.
Las lágrimas, a veces, no sirven más que para desahogarse, sino, alguien que ha muerto volvería a vivir con nuestras lágrimas. Eso sí, otras veces, tienen la magia de revivir sentimientos, y de hacer que alguien te quiera, al igual que pueden hacer que tú mismo quieras.

sábado, 18 de febrero de 2012

A flor de piel

Muchas veces, en nuestra rutina diaria se realizan cambios, sí, cambios. Buenos o malos, pero al fin y al cabo, son cambios. En mí muchas personas han realizado cambios, me han abierto a sentimientos y sensaciones nuevas, a experiencias y aventuras nuevas. Ojo, que han sido tanto buenas como malas.
Hay personas que siempre te hacen sentir mejor que otras, y es algo difícil de cambiar. A mí me hacen pensar que soy feliz de verdad muy pocas personas, creo que se cuentan con una sola mano. Sí, llegar a ser feliz es algo muy complicado, y cuando lo rozas, te sientes vivo, pleno, exhausto. Supongo que como ya he dicho muchas veces, los sentimientos están a flor de piel.

Lo más valioso

La gente suele decir que las cosas se hacen en beneficio propio, porque el ser humano es egoísta por naturaleza, en fin, pienso que tiene su parte de razón. Pero también pienso que tiene su parte de mentira. Yo muchas veces he querido hacer mil cosas por ver una sonrisa ajena de alguien a quien quiero, y aunque no le quiera, siempre es gratificante hacer sonreír a alguien. Lógicamente, si conoces a ese alguien, y sabes que es una parte vital, un núcleo en tu vida, eso te hará más feliz que si te regalan cualquier otra cosa. Al menos, yo prefiero un abrazo a una cosa material. Es algo que personalmente me hace más feliz. Pienso que lo que nos cura, sí, es el dinero, pero también el cariño, la felicidad, el afecto, una simple caricia en la mejilla, un beso en la frente. No sé, cosas que parece que no tienen valor, pero que son lo más valioso del mundo.

Aquí conmigo aprenderás a sonreir

Porque creo que mereces ser más feliz de lo que eres.

lunes, 30 de enero de 2012

Para qué llegar a comprender lo incomprendible

Muchas veces intentamos buscarle sentido a cosas que ni siquiera lo tienen.
¿Por qué queremos a otras personas? Algunas ni se nos parecen en el blanco de los ojos.
No entiendo por qué echamos de menos a alguien a más no poder, y cuando estamos con esa persona... nada. Es una similitud, por supuesto. No intento decir que el sentimiento sea que nos hayamos cansado, ni mucho menos. Lo que intento decir es... que no siempre recibimos lo que esperamos. Y eso muchas veces duele.
Al fin y al cabo, por muy diferentes que sean las personas, sienten. Por lo tanto, pueden sentir la alegría, la tristeza, la esperanza, la ilusión, el dolor, el olvido, el anhelo, la necesidad... demasiadas cosas en nuestro complicado corazón. Ese es el culpable de que queramos demasiado. Lo que pasa muchas veces, es que al querer demasiado, puede que no sea algo recíproco, y eso nos provoca el sentimiento de las dudas.
Hay muchas cosas que nuestro corazón no tiene la suficiente capacidad de sostener. Mejor dicho, de poder expresar, de poder guardar. Es algo estúpido creo yo. Es un puto órgano que nos mantiene con vida. Es nuestro núcleo... Estúpido corazón que nos es tan imprescindible y que nos jode tanto. Creo que todo lo que quería decir es que, quiero demasiado y no encuentro ninguna explicación.

domingo, 29 de enero de 2012

La cosa es aprender

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas a las que quieres podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma. 
Descubrirás que lleva su tiempo construir confianza, y en cambio sólo unos segundos para destruirla.
Y aprenderás que tú también harás cosas por las que te arrepentirás el resto de tu vida.

La vida es como jugar a la oca.

Tiro porque me toca, y en la mayoría de oportunidades donde pueda caer, o caeré en pozo o directamente en la calavera. Como la ley de mi querido Murphy, si algo puede salir peor, saldrá.

domingo, 22 de enero de 2012

Llámense recuerdos

La mayor parte de nuestra vida está formada por una serie de imágenes. Imágenes que pasan por delante de nosotros como pueblos en una autopista. Pero a veces hay momentos que nos atrapan cuando suceden y averiguamos que eso son más que imágenes pasajeras, sabemos que esos momentos en su totalidad, siempre permanecerán.

Como una niña

Yo reía, me hacía cosquillas su tacto en mi cintura.
En ese mismo instante no tenía noción del lugar o de las personas.
Bueno, alomejor sí que había algo de lo que tenía noción.
No había nada en mi mente.
Estaba sin preocupaciones ni quehaceres.
Mi risa acariciaba mis mejillas, mientras alguien me hacía cosquillas en el estómago.
Pataleaba como una niña.
Estaba feliz.
Me sentía feliz.

domingo, 15 de enero de 2012

Pero...

"A veces te detesto, pero te quiero siempre."
"No quiero que me vuelvas a llamar, pero tengo muchísimas ganas de verte."
"No te quería tener cerca, pero llegaste y no pude dejarte ir."
"Estaba perdida, pero me encontré."
"Creí que no lo lograría, pero mírame ahora."
"Pensé que me había olvidado, pero me sonrió... aún me recuerda."
No todos los peros son malos.

Algo mágico

A veces creo que algunas personas tienen un don.
Sí, un don.
Como por ejemplo... hacer divertidas las cosas aburridas.
Hacer sonreir a alguien que llora.
Calentar y enrojecer los mofletes de la gente con un simple besito.
Hacer que cada copo de nieve sea un ápice de felicidad.
No sé, hacer que las cosas comunes sean algo maravilloso.

viernes, 6 de enero de 2012

Incoherencia

El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya no son como antes. La música pierde interés por sus letras. Los zapatos se desgastan. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. Los lunes son odiosos. Los compromisos se desentienden. Las promesas se toman a la ligera. Los sentimientos se confunden. Las luces se funden. Los semáforos siempre se ponen rojos si los miras. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran porque sí. Los gatos son muy perros. Los malos son muy malos, y los buenos... buenos, los buenos no son tan buenos.

Al mar, al cielo

Estaba en otro mundo, viajando, en distintos lugares del tirón.
Podía recorrer los cinco continentes con tan sólo quererlo, mirando al mar.
No entienden por qué leo libros, si mayoritariamente me gustan más las películas, por qué engullo una bolsa de patatas y luego no tengo hambre para nada más, por qué disfruto de la música y me identifico con ella, en vez de ponerme a hablar con alguien nuevo, por qué me gustan tanto saltar encima de la gente si no van a cogerme.
Supongo que a la gente le gusta mucho no entender a los demás, a mí, en este caso. Debe ser mi carácter entre borde y dulce el que los desconcierta. Esas preguntas que hago sin sentido midiendo cada una de las palabras, eso deben de ser palabras que nos marcan, como las tallas de ropa o las etiquetas, nos definen sin conocer la esencia, cual es la historia por la que somos como somos. Si la gente supiera la historia de cada uno, una parte de ella al menos, no tendrían por qué preguntarse cosas. Existe la maldad, existen pensamientos que siempre dirán porque esas personas saben cual es nuestro punto débil, lo que no saben es que no habrá ninguna muestra de sufrimiento, porque eso es lo que quieren.
Y te vas lejos, muy lejos, en tus sueños, mirando el mar y el cielo.